La colaboración entre *Más Vale* y *Joe Ekonen* nace del encuentro entre dos miradas que entienden la imagen como una construcción sensible, donde la dirección de arte, la naturaleza y la fotografía dialogan para crear escenas que trascienden la documentación y se convierten en obras. En esta serie, ambas prácticas convergen para explorar la relación entre el cuerpo, la flor y el espacio como un mismo territorio expresivo. La dirección de arte, el diseño floral y la fotografía se desarrollan de manera colaborativa, sin jerarquías, dando lugar a imágenes donde cada decisión , desde la composición y la luz hasta la elección botánica. forma parte de una narrativa visual compartida. Lejos de registrar una escena, las obras proponen universos cuidadosamente construidos que invitan a una contemplación pausada. Las flores aparecen como materia viva, los cuerpos como extensión del paisaje y la imagen como un espacio donde conviven lo tangible y lo imaginario. El resultado es una colección de piezas de edición limitada que celebra el poder de la colaboración interdisciplinaria y la capacidad del arte para transformar elementos cotidianos en composiciones poéticas. Cada fotografía es el registro de una instalación efímera concebida para existir tanto en el espacio físico como en la memoria visual, proponiendo una mirada donde la belleza surge del encuentro entre sensibilidad artística, naturaleza y narrativa contemporánea.
La colaboración entre *Más Vale* y *Joe Ekonen* nace del encuentro entre dos miradas que entienden la imagen como una construcción sensible, donde la dirección de arte, la naturaleza y la fotografía dialogan para crear escenas que trascienden la documentación y se convierten en obras. En esta serie, ambas prácticas convergen para explorar la relación entre el cuerpo, la flor y el espacio como un mismo territorio expresivo. La dirección de arte, el diseño floral y la fotografía se desarrollan de manera colaborativa, sin jerarquías, dando lugar a imágenes donde cada decisión , desde la composición y la luz hasta la elección botánica. forma parte de una narrativa visual compartida. Lejos de registrar una escena, las obras proponen universos cuidadosamente construidos que invitan a una contemplación pausada. Las flores aparecen como materia viva, los cuerpos como extensión del paisaje y la imagen como un espacio donde conviven lo tangible y lo imaginario. El resultado es una colección de piezas de edición limitada que celebra el poder de la colaboración interdisciplinaria y la capacidad del arte para transformar elementos cotidianos en composiciones poéticas. Cada fotografía es el registro de una instalación efímera concebida para existir tanto en el espacio físico como en la memoria visual, proponiendo una mirada donde la belleza surge del encuentro entre sensibilidad artística, naturaleza y narrativa contemporánea.